Cuando los primeros artistas y grupos musicales del siglo pasado crearon sus canciones generalmente contaban con una guitarra o un piano, más adelante la disquera a través del productor o director musical o algún arreglista le acompañaban toda la canción con pequeños detalles en las notas o, de plano, le añadían orquestas.

 

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Los estudios de grabación contaban con lo básico para editar y acabar de producir esas canciones, pero todo esto era sin hacer de lado la idea original que el compositor tenía de su canción original.

Tomemos el caso de un artista mexicano como ejemplo, el Señor José Alfredo Jiménez, que compuso sus canciones solo con la ayuda de su inseparable guitarra, se dice que él no sabía escribir una partitura y mucho menos sabía nada de todo lo que envuelve compases, tonos y demás tecnicismos musicales, simplemente cantaba y su guitarra le inspiraba (musicalmente claro) lo que debía acompañarle. En cierta ocasión le preguntaron cómo le hacía para que el arreglista o el productor musical le entendiera cómo quería que sonara la canción ya con el acompañamiento del mariachi, él respondió que lo que hacía es que le chiflaba y le cantaba la canción para que le fueran poniendo las notas en las partituras de los músicos que finalmente tocarían la canción completa.

Otro gran ejemplo mexicano es del Sr. Juan Gabriel, que compuso desde adolescente sus canciones acompañado también de su guitarra, que como dato curioso lo acompaño mientras fue encerrado en la cárcel de Lecumberri de esta Ciudad de México antes de los inicios de su carrera, pero esto no lo abatió, ya que siguió componiendo los éxitos que hoy todavía están alrededor del mundo.

Podemos seguir escribiendo por horas sobre muchos artistas más, también sobre los principales grupos rockeros de los sesenta y setenta no solo en México sino en otros países, que a pesar de la tecnología de su tiempo (instrumentos, estudios y consolas de grabación) pusieron su talento por delante, para innovar, adaptar y proponer los cambios musicales que marcaron la etapa más importante dentro de la historia de la música, sin ellos la revolución musical que se dio en esas décadas no hubiera sido posible. Esa tecnología ellos la usaron solo como “auxiliar” para dar a conocer sus canciones o sus temas instrumentales, la mayor parte de los arreglos y dirección musical estaba en la mente y, después, al momento de ejecutar la canción para darla a conocer.

Actualmente, a pesar de la tecnología cada vez más sofisticada para crear, editar y producir música, el talento de los artistas de este siglo es tan escaso que, ni con programas diseñados para computadora, sus canciones tienen estilo, no tienen aportaciones nuevas y ni qué decir de “proponer” nuevos conceptos o traer algo innovador, por el contrario, he repetido infinidad de veces que casi todo es copiado de otros años, mal grabado y mal cantado, sobra decir que la prueba está en los artistas que hasta se les llama "de plástico" o "del momento".

La gran diferencia siempre será en que, a pesar de la tecnología, el talento creativo cuando de verdad se tiene y se nace con él, traspasa fronteras, personas, culturas, pero sobre todo, se queda más allá del tiempo, hasta ser inolvidable e inmortal como es el caso del High Energy.