En 1950 nació un genio, un talento portentoso, capaz de transformar la música en energía.
Hoy a mis 33 años le recuerdo y mi sangre sube de temperatura como el primer día.
Si aquél día que le escuche por primera vez, cuando yo tenía escasos 11 años para ser exactos.
Desde ese día le he llevado en mi corazón y en mi alma por esos instantes hasta hoy intactos.
El hombre megatrón me dijo que el high energy ya estaba presente y que entraría en el cuerpo de mucha gente.
Hoy por eso, hay miles de personas que le admiran por crear ese sonido de San Francisco, aún vigente.
Así como el estaba entregado a su sintetizador y a su música en constante evolución.
Así es mi sentimiento para con su arte, escucharle hoy me sigue dando gran satisfacción
Admiro su música, si, esa música espacial, futurista, fresca, con esa magia que excita y que contagia.
Lástima que el nuevo jinete del Apocalipsis, pronto lo haya llevado consigo, causándonos gran desgracia.
Gracias mil Patrick Cowley, gracias por haberme dado alegría en cada despertar de mi muy lejana niñez.
Gracias por abrirme las puertas para entrar al mundo de la maravillosa música high energy por primera vez.
Gracias por que con tu música, me diste calma en muchas noches para poder dormir con tranquilidad.
Gracias, por que toda la música del genero disco que surgió después de ti, lleva la esencia de tu genialidad.
Me despido, confirmando que eres él más grande, el que revoluciono la música disco con peculiares sonidos.
Me despido diciendo que tu y yo estamos por la muerte separados, pero seguiremos por el high energy unidos.
Este es un pequeño homenaje al Genio Patrick Cowley, el responsable del surgimiento del high energy.

Genaro Serrano

Patrick Cowley
Patrick Cowley cerca de la calle Christopher de Nueva York en 1979. Crédito: Theresa McGinley

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